miércoles, 28 de diciembre de 2011

Uno de los regalos más humanos

Por Mayra Lamotte Castillo

Fotos: Gerardo Mayet Cruz

Ayer, me pareció ver a una de las hijas de Vilda en la parada, mi mente actuó como un resorte y recordé lo sucedido hace nueve años, exactamente el 28 de diciembre del 2002, cuando la Sala de Métodos Dialíticos –bellísima, funcional, climatizada y con sistema audiovisual– formó parte de la fisonomía del hospital general docente Héroes del Baire, en Isla de la Juventud, Cuba.

Ese sábado, mientras esperaba la inauguración del servicio, conocí y conversé por unos minutos con Vilda Álvarez Hernández –mujer bondadosa y entonces de cinco décadas–, quien conocía hasta los más mínimos detalles de su enfermedad: insuficiencia renal crónica en estadio terminal.

Con lágrimas en los ojos, me dijo: “Periodista, usted no es capaz de imaginar las trascendencia humana de esta obra; desde hace cinco años yo estaba ingresada, prácticamente de por vida, en el hospital Calixto García en Ciudad de La Habana, porque aquí en el territorio pinero no se hacía la hemodiálisis, pocas veces venía a la casa, en La Demajagua.

“Nadie se imagina los sacrificios que hace una familia con un caso como el mío: cuánto se extraña a los seres más queridos; mi hija menor tenía nueve años cuando me declararon esta dolencia, ya cumplió 14.

“Estoy muy contenta por la terminación de la sala, ya que me acercaron el servicio a mi terruño, es el mejor regalo hecho –vísperas del año nuevo– a los siete pacientes que nos atendíamos en hospitales de la capital, donde recibíamos el tratamiento tres veces a la semana totalmente gratis, aunque le costaba al Estado cubano 3 600 dólares al mes por cada uno de nosotros sin contar las medicinas”.

¿Usted tiene esposo?, le pregunté. Y me respondió que sí: “Hasta ahora me ha salido bueno, porque cuando un hombre espera por una mujer con mi enfermedad y la cuida tanto es porque la quiere”.

Me sobrecogió conocer que Vilda trabajaba con el público en una cafetería, siempre estaba bajo el estrés y padecía de frecuentes dolores de cabeza, sudoraciones, mareo, hinchazón de las piernas, manos y la cara y la tensión arterial le subía hasta 200, además era obesa.La hipertensión arterial fue la que acabó con sus riñones.

Hoy, miércoles 28 de diciembre del 2011, me levanté pensando en ella.Enseguida llamé al hospital general docente Héroes del Baire a la Sala de Métodos Dialíticos o de Hemodiálisis, como la llaman la mayoría de las personas aquí en la Isla de la Juventud.

Pregunté por ella y no le tocaba el tratamiento; sin embargo, hablé con el nefrólogo Antonio Chipi Cabrera, jefe del servicio, quien me confirmó que es la paciente de mayor supervivencia, pues lleva 14 años haciéndose la hemodiálisis y está bastante estable, porque es muy disciplinada y a toda costa evita la aparición de complicaciones en lo concerniente a su afección.

El especialista aclaró que el servicio sigue sustentándose en una tecnología competente y de alto costo, iniciado cuando su apertura con solo dos máquinas de las denominadas riñones artificiales y ahora dispone de 12, que sirven para eliminar las sustancias de desecho de la sangre en el organismo de los pacientes que no presentan una función renal eficaz.

He sentido mucho no hablar en esta fecha con Vilda y resultó imposible viajar hasta su hogar en La Demajagua, a varios kilómetros de Nueva Gerona, donde estuve en una ocasión y el fotorreportero Gerardo Mayet Cruz le tomó fotos con los miembros de su morada presentes.

De todas maneras, haré alusión a la respuesta que me dio el día que la conocí cuando le dije que siempre para fin de año las personas pedían un deseo, ¿cuál era el suyo? Sin pensarlo dos veces contestó: "Pido mucha salud para mi familia y Fidel”.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Quisiera volver a Granada

Declaró enfermera internacionalista cubana que cumplió misión en la nación caribeña y ha seguido con detenimiento el desarrollo de la IV Cumbre CARICOM-Cuba

Por Mayra Lamotte Castillo

Fotos: Cortesía de la entrevistada

Tiene mucha razón el Presidente Raúl cuando dijo en la Cumbre de Trinidad y Tobago que debíamos aprender el idioma inglés”, expresó Elva Pelier Borges, profesora Auxiliar de Enfermería en la Facultad de Ciencias Médicas de Isla de la Juventud.

La también enfermera internacionalista siguió todo el tiempo

a través de los medios de comunicación– el desarrollo de la IV Cumbre CARICOM-Cuba a la que asiste una delegación del país, encabezada por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Aunque no fui a una escuela de idiomas –recalcó–, me preocupé por aprender el inglés casi de manera autodidacta y unido a unos cursos cortos y gran sacrificio pude adquirir los conocimientos necesarios que avalaron mi selección para prestar cooperación en Granada.

Es una bella nación caribeña, con un clima agradable, formada por tres islas: Granada, Petite Martinique y Carriacou; en el hospital estatal Princesa Royal de Carriacou fue adonde primero trabajé junto al enfermero Alexis Cardoso.

Fuimos un grupo de enfermeras y ese enfermero de la Isla de la Juventud, pero al llegar allá nos separaron por dúos. Transcurridos los meses, volvieron a reunirnos en el principal hospital estatal de Saint George, la capital de Granada, conformado solo por seis salas. Allí hablábamos en inglés todo el tiempo.

Estuvimos en Granada desde noviembre del 2000 hasta febrero del 2004; arribamos por el aeropuerto donde se inmolaron los cubanos que lo construían cuando la invasión de Estados Unidos.

Estando allí, se empezó a construir un hospital nuevo al lado del nuestro gracias a la colaboración del Estado cubano; cuando regresamos a la Patria ya estaban a punto de inaugurarlo; supe los detalles acerca de su confort porque establecí relaciones estrechas con las enfermeras y pacientes con quienes todavía me comunico e intercambiamos mensajes y postales de fin de año. Al pasar el huracán Iván por Granada dañó a más del 90 por ciento de los hogares y el hospital resistió.”

La enfermera pinera Elva Pelier Borges siente orgullo por haber puesto su granito de arena en el respaldo brindado por Cuba a las naciones del CARICOM.”Ese bloque regional es un ejemplo de integración y cooperación entre los pueblos; si tuviera que volver a cumplir misión me gustaría regresar a Granada”.